Historia
Tu casa del pueblo
El Balcón de Alange pretende convertirse en tu casa del pueblo. Estar en armonía con el medio ambiente y respetarlo para brindar una experiencia singular en un entorno único.
La idea del Balcón nació en 2005 con la adquisición de la propiedad y en primavera. Extasiada ante la belleza del campo cubierto de flores silvestres me enamoré. Descubrí todo el potencial de Alange: el embalse, el cerro del castillo, el balneario, las orquídeas.
Redescubrí el campo, tuve la oportunidad de ver cómo la naturaleza se desarrolla a lo largo de las estaciones, cómo evoluciona la vegetación, aprender sobre las aves migrantes y locales. Se me abrió todo un mundo lleno de posibilidades que ignoraba, y la idea fue dar a conocer esta región con tantísimos recursos, que tiene tanto que ofrecer y compartirlo.
La casa abrió sus puertas en 2009. Fue rehabilitada respetando la construcción tradicional extremeña y está dotada de todas las comodidades para ofrecer un alojamiento actual y de calidad, así como un trato personalizado y cordial.
Su cuidada decoración en todos los rincones, sus amplios espacios y sus detalles harán tu estancia muy placentera. Su privilegiada orientación ofrece vistas del lago y el pueblo que invitan a la contemplación y a la relajación.
Quiero que te sientas cómodo, en confianza, en paz, bienvenido. Cada invitado, cada huésped aporta y enseña siempre algo: el Balcón siempre evoluciona, crece y quiere mejorar.


Alange
Del Paleolítico a la Encomienda
La villa que rodea a la casa acumula miles de años de historia: poblados prerromanos, termas, un castillo árabe y una Encomienda que llegó a gobernar buena parte de la comarca.
Paleolítico
La historia escrita de Alange se remonta al Paleolítico Inferior. A partir del Paleolítico Medio hubo un continuo poblamiento en el área, que se sitúa cronológicamente en la Edad del Bronce: en la ladera sur del Cerro del Castillo se descubrieron los restos de un poblado prerromano fortificado.
Época romana
En la etapa romana, la población de Alange se define gracias a las aguas termales, origen de sus termas primero y del balneario después.
Dominio árabe
Bajo el dominio árabe, etapa que se manifiesta en los restos del castillo, Alange desempeñó un relevante papel en la lucha de los rebeldes mozárabes emeritenses contra el poder central de Córdoba, ya que ocupaba un punto de paso obligado en el camino desde esta capital a Badajoz.
Siglo XIII
El castillo fue tomado por los cristianos a mediados del siglo XIII y habitado hasta finales del siglo XV, época en la que se abandona.
Siglo XIV
A comienzos del siglo XIV Alange es encomendada a la Orden de Santiago, que la constituye en «Encomienda», perteneciendo jurisdiccionalmente a la Provincia de León. El ámbito jerárquico de su castillo comprendía Villagonzalo, La Zarza, Oliva de Mérida, Palomas, Puebla de la Reina, Puebla del Prior y Ribera del Fresno, cuyos diezmos eran entregados al convento de San Marcos de León a través de su administrador en Mérida.
1566
Felipe II concede a la Villa de Alange el Privilegio de Jurisdicción de Primera Instancia. En 1588 el monarca concedió la jurisdicción civil y criminal de Primera Instancia a Villagonzalo, y un año después a La Zarza (llamada hasta hace poco Zarza de Alange), lo que significaba su independencia respecto de Alange.
Siglo XVIII
A partir de entonces, Alange pierde su preponderancia histórica, hasta que a finales del siglo XVIII las termas, abandonadas tras la ocupación romana, fueron restauradas y de nuevo puestas en uso.
1819
La Encomienda de Alange pasa a la Orden de Calatrava, a través de un documento expedido por Fernando VII y refrendado por el papa Pío VII.


El embalse
Uno de los más grandes de Extremadura
El embalse de Alange comenzó a construirse en 1983, finalizando sus obras en 1987 e inaugurándose oficialmente en el año 1992. Se sitúa a unos 20 km de Mérida sobre el río Matachel y es uno de los más grandes de Extremadura.
Es una de las construcciones más modernas que se han realizado en Alange, con una superficie de embalse de 50 km² y una capacidad de 852 hectómetros cúbicos. Recoge agua de varios ríos, destinada a riego, abastecimiento y energía eléctrica.
El embalse permite el uso recreativo y turístico de su hidrografía, abriendo un amplio abanico de posibilidades para la realización de deportes de aventura y acuáticos a los visitantes que quieran experimentar nuevas sensaciones en un entorno natural privilegiado.

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